Un audífono es un artículo tecnológico delicado. Para conservarlo como el primer día y alargar su correcto funcionamiento es necesario seguir unos consejos de limpieza. A menudo, la suciedad que se puede acumular en un audífono (cerumen) influye negativamente en su conservación. Seguidamente detallamos unos consejos que le ayudarán a mantener su audífono, según los diferentes tipos, en perfectas condiciones.
Audífonos retro-auriculares:
Los audífonos retroauriculares, como su nombre indica, son los que van situados detrás del pabellón auditivo y transmiten el sonido al oído mediante un “tubito” que une el audífono con un molde confeccionado a la medida del oído/pabellón auditivo.
Para efectuar la limpieza tendremos de separar los audífonos en dos piezas: audífono y molde-tubo, la separación la efectuaremos estirando con cuidado con una mano del tubo y con la otra del codo (parte transparente y curva) del audífono.
Los audífonos se deben limpiar con un paño suave diariamente y nunca se han de mojar con ningún liquido, como cualquier aparato electrónico el contacto con líquidos se dañarían.
Al igual que con los audífonos, los moldes los limpiaremos diariamente con un paño suave, pero una vez por semana tendremos que efectuar una limpieza a fondo de los moldes (recomendable dos o tres veces por semana). Para evitar confusiones siempre es preferible limpiar primero el audífono de un oído y una vez finalizado éste el del otro.
Una vez separado el molde del audífono, el molde se pone en un recipiente con agua y una pastilla efervescente especifica para limpieza de moldes o en su defecto con jabón neutro, lo mantendremos en agua durante unos 15 minutos o hasta que no queden restos de cerumen y suciedad. Una vez limpio aclararemos el molde con agua y lo secaremos. El secado se debe hacer con un paño suave e introducir aire con una perilla especifica para moldes por el tubito y agujero de ventilación o en su defecto soplando a corta distancia en el canal del molde. Ya podemos unir el molde y el audífono y empezar con la limpieza del otro.
Hay que evitar que los tubitos de plástico se vuelvan rígidos porque podrían provocar pitidos no deseados, molestias en el pabellón y hasta incluso dejar caer los audífonos, para evitarlo visítenos cada tres meses y de forma gratuita se los cambiaremos.
Audífonos intrauriculares.
Son aquellos que van colocados en la concha (intracanales) o en el interior del conducto "C.I.C.". Al estar colocados en el conducto están en contacto directo con el cerumen, lo que nos obliga a mantener una limpieza periódica si queremos tener una buena audición y evitar averías.
Los intrauriculares también se deben limpiar con un paño suave diariamente y evitar mojarlos con ningún líquido, como ocurre con cualquier aparato electrónico, los dañaría.
Para evitar que el cerumen llegue al auricular y provoque una avería, todos los audífonos intrauriculares van provistos de sistemas anticerumen. Son unos filtros situados en la salida del sonido de los audífonos, es muy importante retirar el cerumen y la suciedad que pueda haber alrededor de estos y si es necesario cambiar el protector de cerumen. Debido a que la producción de cerumen varia en cada persona y oído, se darán casos de usuarios que tengan que cambiar los filtros muy a menudo y otros que prácticamente no lo tendrán que hacer nunca.
Algunos audífonos tienen agujeros de ventilación, para limpiarlos sólo se pueden utilizar las herramientas suministradas por el fabricante y seguir sus instrucciones.
A pesar de que efectúe una limpieza exhaustiva diariamente, es posible que el cerumen pase al interior del audífono, por lo que recomendamos que nos visiten periódicamente para que nuestros especialistas le puedan revisar gratuitamente los audífonos y así garantizar la máxima efectividad de sus prótesis auditivas.